miércoles, 22 de junio de 2016
viernes, 11 de marzo de 2016
Yo también lloro.
“En 1955 una mujer de color fue encarcelada por negarse a ceder su asiento en el autobús a un hombre blanco. Estos hechos sucedieron en el sur de Estados Unidos y fueron el detonante para que se consolidara el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos. La mujer se llamaba Rosa Parks (1913 – 2005) y, gracias las protestas que desencadenó su encarcelamiento, la Corte Suprema de los Estados Unidos prohibió la práctica de segregación racial en los autobuses.”
Fuente: Muyhistoria.es
Cuando Rosa Parks no se levantó de su
asiento para cederle el asiento a un blanco hizo un acto
revolucionario. Bien, centrémonos en eso, en los autobuses
estadounidenses de la época una vez que ya todos podían sentarse donde quisieran. El hecho de que los negros pudieran
sentarse en la parte delantera del autobús provocaba que los blancos
tuvieran que sentarse detrás, podría decirse que "pasan a ocupar la
zona mal vista", ¿es cierto que por eso pierden privilegios? Pues no,
porque ninguna de las zonas tiene que ser mejor o peor, de hecho, hoy
en día muchos pensamos que la parte más molona del bus es la de
atrás. Cierto ¿verdad? Eso se puede extrapolar al feminismo, no es
que vayamos a quitarle privilegios a nadie, es que vamos a cambiar la
forma de pensar de la gente para construir esos mismos privilegios
para el sector femenino. En el autobús se acaba construyendo la idea
de que todas las partes del autobús son buenas, con las mujeres
igual, el hecho de que llorar esté mal visto en los hombres, no
quiere decir que llorar sea de débiles o esté mal, hay que cambiar
el concepto de llorar, no es que queramos que los hombres lloren y
sean débiles sino que el llorar no sea un símbolo de ser débil.
jueves, 10 de marzo de 2016
MACROMACHISMOS
Ayer fue un día normal en mi vida,
tuve que levantarme para ir a clase, como cada miércoles. Cuando me
dirigía a la parada del autobús, donde cojo éste para ir a la
Universidad, me encontré con un hombre dentro de una furgoneta que
pensó que estaría bien hacerme sonidos para llamar mi atención,
igual que hacemos cuando queremos que nos atienda un perro. El hombre
se encontraba dentro de una furgoneta estacionada, tendría entre 30
y 40 años y no era un hombre feo. Cuando pasé por su lado y escuché
sus sonidos mientras me miraba, giré la cabeza con asombro y le eché
la puñeta, sí, puedo parecer exagerada, pero llega un punto en el
que parece que deba agradecer que la gente me diga si soy o estoy
guapa, cuando no me interesa saber su opinión, bastante sufro ya con
la mía propia. Cuando quise reaccionar eso fue lo único que se me
ocurrió, la cara de asombro del susodicho era para enmarcar, supongo
que lo que suele ocurrirle es que le sonrían o le ignoren, yo esta
vez decidí actuar. Puede parecer que que soy una loca del coño que
no soporta que le digan piropos, pero el caso es que no es así, soy
bastante tolerante con la gente y suelo callarme muchas veces cuando
otros creen que pueden opinar sobre mi físico o mi vestimenta, pero
de vez en cuando me gusta recordarles a los demás que no tienen ni
voz ni voto sobre mí.
Este no fue el único suceso que me
ocurrió ayer, lo cierto es que para ser un día despues del Día
Internacional de la Mujer Trabajadora me queda claro que muy poco
hemos avanzado para lo que podríamos haberlo hecho. Lo cierto es que
por la tarde había una Asamblea de estudiantes en mi facultad y
decidí acudir despues de comer, así que volví a salir de casa
camino a la parada de autobús de nuevo, la misma parada y el mismo
camino, una calle como otra cualquiera de la ciudad en la que vivo, A
Coruña. Cuando recorría ese trayecto, sobre las tres y cuarto de la
tarde, un hombre sentado en una terraza de un bar decidió que estaba
en su derecho decirme: “eeehh, vaya culito”, no sé como
describiros mi cara de asombro y asco a la vez, me giré para
contestarle, y lo único que se me ocurrió decir fue: “¿en
serio?” con una cara de asco que no se podía disimular. El señor
no se quedó a gusto y con recochineo en su cara me dijo:
“pre-cio-sa”, yo no estaba precisamente cerca pero vi claramente
como gesticulaba con la boca esa palabra como si tuviera algún
derecho a decirme algo, lo único que me salió contestar fue: “Me
das asco”. El señor no se quedó contento y siguió contestando
aunque yo ya no me quedara a ver su falta de respeto hacia mi
persona, porque estoy SEGURA de que no siguió hablando para pedirme
perdón. Yo seguí mi camino hacia la facultad, donde, por suerte, se
respeta bastante a las mujeres.
Quiero aclarar, aunque sé que no es
relevante, que yo no llevaba una falda, ni las piernas al aire, ni un
escote, apenas se me veía la cara y las manos, y aún así esos dos
hombres creyeron que era correcto intimidarme por la calle con
gestos, sonidos o comentarios sobre mí. Sinceramente otro día puedo
encontrarme menos rebelde y simplemente ignorarlos, incluso algún
día puedo reirme, pero ayer, ayer no era día de callarse una vez
más, ayer era día de pronunciarse y decirle al mundo que SIGUE
OCURRIENDO, los hombres siguen creyendo que tienen derecho a decirnos
lo guapas que somos, lo sexys que vamos, o lo que les gusta de
nuestro cuerpo cuando no los conocemos de nada. Sinceramente me dio
asco que ese señor de la terraza del bar me hiciera ese comentario,
mi culo es mío, sea como sea, bonito, feo, respingón, caído, NO
TIENES DERECHO A JUZGARLO. Nadie debe decirte absolutamente nada de
tu cuerpo que no sea un o una médico o médica y que no sea por tu
salud. Tu cuerpo es tuyo, aunque no puedas controlarlo, SIGUE SIENDO
TUYO, no es de la sociedad, ni de los hombres, ni siquiera de las
marcas de belleza o de ropa, TU CUERPO ES TUYO.
Como hablo de una experiencia personal
debo decir que me surgen dudas respecto de lo que ocurre con el
resto, por ejemplo, yo soy una mujer joven con una silueta que se
adapta bastante a los estereotipos o cánones de belleza, al menos
eso parece cuando voy vestida, ¿es relevante esto en el acoso
callejero que sufrimos las mujeres? Es decir, ¿si no cumples esos
cánones te dicen lo mismo, te critican, te miran? ¿Aunque cumplas
los requisitos de belleza y cánones físicos si vas vestida muy
“masculina” se atreven a dirigirse a ti con esa superioridad? ¿Te
critican? ¿Te miran? Si eres una mujer muy atlética aunque vayas
vestida con ropa que marca tu figura y enseña tu escote ¿se dirige
alguien a ti para piropearte por la calle, se meten contigo, te
critican?
Pues todavía no lo sé pero me
aseguraré de averiguarlo.
Volver a empezar...otra vez.
Sé que al leer el título pensáis en la canción típica de El Corte Inglés cuando se acerca septiembre, pero esta vez se acerca abril y yo he decidido retomar la escritura, quizás porque atormento a mis facebookamigos con mis posts, o quizás porque necesite dejar huella en la posteridad con algunos de mis pensamientos, quizás también porque a veces no sé lo realmente buenas que pueden ser mis ideas y aquí siempre puede haber alguien que se acerque por instinto propio a leerlas y podríamos acabar siendo un gran equipo en la comprensión de la historia, la filosofía y la estructura social, jajaja.
Estudio Sociología en la UDC, toda la información que llega a mi a diario me hace reflexionar demasiado como para no compartirla con alguien. Tengo demasiadas teorías que debo dejar fluir y para eso, os necesito, necesito que me leáis, me critiquéis o me apoyéis. Necesito vuestra colaboración porque un escritor o una escritora, sin lectores, no es nadie.
Este blog lo abrí hace tiempo cuando todavía era una inexperta en muchísimos temas, todavía sigo siéndolo pero creo que he mejorado mis instrumentos culturales para poder explicar un poco a los demás mi punto de vista. Además, con todo lo que he aprendido, sobre todo en cuanto al amor romántico, creo que puedo forjar una buena teoría del amor sano e igualitario.
No voy a decir de que voy a hablar porque seguramente cada día se me ocurra algo distinto y no quiero encasillarme pero me declaro abiertamente feminista, atea, comunista, intento de animalista e intento de ecologista. Así que ... vamos a intentar reflejarlo.
Estudio Sociología en la UDC, toda la información que llega a mi a diario me hace reflexionar demasiado como para no compartirla con alguien. Tengo demasiadas teorías que debo dejar fluir y para eso, os necesito, necesito que me leáis, me critiquéis o me apoyéis. Necesito vuestra colaboración porque un escritor o una escritora, sin lectores, no es nadie.
Este blog lo abrí hace tiempo cuando todavía era una inexperta en muchísimos temas, todavía sigo siéndolo pero creo que he mejorado mis instrumentos culturales para poder explicar un poco a los demás mi punto de vista. Además, con todo lo que he aprendido, sobre todo en cuanto al amor romántico, creo que puedo forjar una buena teoría del amor sano e igualitario.
No voy a decir de que voy a hablar porque seguramente cada día se me ocurra algo distinto y no quiero encasillarme pero me declaro abiertamente feminista, atea, comunista, intento de animalista e intento de ecologista. Así que ... vamos a intentar reflejarlo.
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