lunes, 27 de mayo de 2013

No hay hombres con un par de huevos que no sean de gallina.


No os ilusionéis, es todo una mierda. No hay hombres con un par de huevos que no sean de gallina. Queremos creer que encontraremos a ese hombre que esté a nuestro lado, vea pasar a una belleza y se gire para susurrarnos: "Para mi tú eres más bonita." Puede que exista ese hombre pero no es el tipo de hombre con el que nosotras estaríamos, contrariamente a lo que pensemos. Somos capaces de ignorar a la persona más bella y hacemos caso a intrusos del corazón. Me duele vivir en un mundo de tontos. Pero lo que más me duele es ser una de ellos.

Encontramos a alguien perfecto y buscamos algún defecto que sea insoportable para poder criticarlo, enfadarnos, ...ser crueles. Él era perfecto en todo, pero lo que yo había vivido no me dejaba soportar esa presión. No me podía creer que alguien fuera capaz de quererme de esa manera, creía que no merecía que alguien me quisiera así, y por lo tanto, no soportaba sus celos, ni sus ganas continuas de verme. En cambio, encontramos a una persona, más bien normal, que nos trata como a otra cualquiera, y lo aceptamos y admitimos quererla, buscando que nos quiera y convertirnos en alguien especial.

¿Por qué no podemos conformarnos con quién ya nos quiere de primeras y buscamos alguien a quien poder convencer de que lo haga?


Se supone que nosotras somos las valientes. De eso nada, somos todos igual de cobardes. Y acabo esta entrada con una frase que nos pone a andar a todos: NO HAY COJONES.








Nadie morirá contigo porque nadie está dispuesto a quererte para siempre. ¿Capaz o incapaz?


No hay comentarios:

Publicar un comentario