Cuando siento la risa en la nuca, cuando veo la malvada intencionalidad de sus actos...deseo volver a mi jaula, esa en la que me metí cuando sentí la dolorosa traición que me llevó a ser como soy. No pienso volver a jugar a ese juego. Quizás sea cobarde pero no quiero volver a enterarme de que estaba ciega porque quería, no quiero volver a enterarme de que quería confiar en personas en las que no se podía. No quiero volver a vivir la desilusión de confiar plenamente en alguien que ni siquiera quiere que lo hagas.
No puedo dejar que se juegue de nuevo conmigo y con lo que siento y sentí, no puedo. Pedí que no ocurriera y mi voz no se escuchó, pedí igualdad al 100%, pedí respeto y cooperación, pedí lo mismo que estaba dispuesta a dar...pero yo siempre doy más que los demás.
Finalmente me hacéis daño por creer que no lo haríais. Siempre me equivoco al escoger.
Me encanta la compañía y nunca voy a encontrar alguien que la complemente al 100%. Pero sé que puedo sobrevivir a cualquier cosa, sé que nadie me va a hacer hoy más daño del que sufrí ayer. No me preocupa, sólo me decepciona.

No hay comentarios:
Publicar un comentario