Esa sensación de libertad que crees que tienes, es falsa. La gente pretende controlarte, pretende que hagas y pienses como ellos, que lo que digan ellos sea cierto y lo que tu puedas opinar acerca del mismo tema es tan sólo lo que tú piensas, banalidades.
No entiendo esta falta de respeto que hay en el mundo de querer que a cada uno se nos trate con admiración y comprensión, y ni siquiera mostrar un mínimo intento de comprender a los demás, de saber lo que sienten, de proporcionarles seguridad y satisfacción.
Me vuelve loca la forma de pensar de la gente hasta el punto de que me deprime. Yo también necesito que me entiendan, que me comprendan, que me hagan caso y que piensen como yo pero tengo que asumir que nunca va a ser así, que sólo puedo luchar con mi verdad en cosas de las que estoy totalmente segura, que mis dudas, mis caprichos y mis miedos no son justificables para prohibir las acciones de los demás o mandar a los demás actuar o pensar como yo.
¿Cómo saber quién tiene razón? ¿A quién hacerle caso? ¿Cómo saber que hacer al tratar con alguien que te pide algo pero no te da lo mismo a ti?
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